martes, 26 de abril de 2011

Esta madrugada...

... el tiempo pasa muy lento y yo no puedo dormir. Así que, después de hora y media infructuosa en mi cama, tomar algo en la cocina y descubrirme aún demasiado despierta, paso el rato con ustedes, así sea en diferido :)

Ha sido una semana santa muy rara, me he desencantado del amor una vez más (recaaaaaigo, una y otra vez...), hemos visto a familia lejana de tierras escandinavas, ha habido concierto de por medio (con pequeños incidentes que resolvimos sobre la marcha, pero ¡muy bien! :D) y luego el día siguiente esa medio resaca que se te queda con la adrenalina y el "¿ya pasó?" O.O.

De ahí a lanzarme de lleno a la piscina de Obstetricia porque, oh sí, esto no sería medicina si en todas las clases no hubiera un grupo demasiado nutrido de gente que decide que es genial la idea de poner un examen después de Semana Santa (¬¬''): "¡qué bien! podemos invertir nuestras últimas vacaciones hasta junio en estudiar Obstetricia sin prácticas por las mañanas, ¡¡yuhu!!". AAAaaish!

Lloro lágrimas amargas por dentro por no haber pisado la playa (xD), pero me prometí que esta semana me fugaría algún día soleado e iría.

Y, además, parece que me ha salido bien. Olvidé a mi lado egocéntrico y me dediqué a leeeeeer y leeeeeer, nada de resúmenes y cosas raras, con un miniesquema al margen y el hermoso despliegue de colores protagonizado por mis bolígrafos-fosforescentes "del chino" hay más que suficiente. Y parece que funciona. Mi fallo siempre fué entretenerme en los detalles y no tener tiempo de leer un tocho importante. No soy tan tonta como había empezado a creer y se me quedan cosas leyendo sin más.

Y eso... salimos todos zumbados del examen de tres horas (100 tipo test y 5 casos, a su vez, a 5 preguntas por caso...), de esos exámenes largos en los que dudas de muchas cosas y tu sentido de la lógica decide tomarse una siesta en los últimos minutos por el sueño, cansancio o hipoglucemia.

Mi momento favorito del día: el simpático diferencial en los bancos de la facultad mientras merendaba y la gente de 6º curso saltaba y bailaba con la música del móvil (están preparando un Lip-dub** en la facultad para la orla xD). Y así el mundo poco a poco perdió ese halo de caos para recuperar su color, alegría y deje absurdo que lo hace adorable en ocasiones.

La cuestión es... que le he dado la vuelta a mi ciclo circadiano. Sí, otra vez. Estudiar por las noches "mola" mucho porque hay silencio y en la biblioteca siempre hay alguien que me pone nerviosa. Y así es como he llegado a esto. Mañana tengo prácticas y me levantará una grúa xD

Así pues, me inflaré a café in the morning, con suerte nos explicarán cositas, y eso... ¡hospital otra vez! y sin la contrarreloj de estudiar, aunque sea durante un tiempo, para resucitar neuronas.

¡¡Good night!!

**Esto, es un Lip-dub (un vídeo que se hace siguiendo los tiempos de la canción y moviendo los labios, como si la cantaras) si no me equivoco, fueron ellos los que empezaron:

I've got a feeling


jueves, 14 de abril de 2011

Delirium

En psicopatología se define como un estado de alteración mental secundario a patología orgánica (y si nos referimos al alcohol, le añadimos el apellido "tremens").


Secundario a... cantidades excesivas de información concentradas en el tiempo (véase mi súper tocho simpático de Pediatría, por grosor... calculo más de 500 páginas), por deprivación de sueño, por hipoglucemia un par de veces, pero me nutro (malll, lo sé) con golosinas, chocolate y café (¡viva la dieta del estudiante!), he hecho un par de "tarzan-adas" yendo con poco sueño a mis espaldas a prácticas, por no desconectar del mundo hospitalario que luego me da pena... Y así todo, frente a la adversidad de mi estrés, sueño y desnutrición, me meto en fregados raros y todo indica a que, a menos de una semana del que fue nuestro primer concierto íntegro, acabaremos haciendo otro para la semana que viene (¡yupi!).


Sarna con gusto no pica dicen... y parece que va a ser verdad porque, a pesar de todo, tengo una felicidad rara en los momentos de cansancio y lo atribuyo a la ilusión (y no solo a la "borrachera de sueño" xD, expresión que en mí adquiere todo su esplendor).


Y, no solo eso, sino la frase de un amigo que me creí a medias, como todas las cosas que parecen de ciencia a ficción porque no las has vivido todavía, "el escenario engancha, una vez empiezas, ¡no puedes parar!". Y es aplicable también a los tímidos, sencillamente a quien le guste lo que hace, música, monólogos y sus variantes.


Besitos a todos, deséenme suerte interiormente cuando lean este post (¡es mañana!), que a lo mejor llega a tiempo y por ondas electromagnéticas la recibiré enseguida, cual teléfono móvil improvisado.


Salgan, diviértanse, quemen apuntes, creen "accidentes laborales" (xD) y, sobre todo, ¡sean felices! :)
Elena Bugedo - En el jardín de atrás (¡¡qué enganche tengo con esta canción!! y qué dulzura! :) )

sábado, 2 de abril de 2011

Yo tenía una vida...

... y bueno, la sigo teniendo porque, obviamente, estoy viva. (mmm esto me acaba de resultar familiar, espero no haber hecho otra entrada con el mismo título.... esto... olviden lo que pone en este paréntesis xD.... cof cof!!)

Pues sí. Yo empecé la carrera, hace cinco años, con la firme convicción de no borrar las demás esferas de mi vida a costa de la medicina. Quería hacer muchas cosas, ir a la playa, salir, quedar por las tardes, vida de pareja y vida amistosa, salir y salir... Y defendía fielmente esa teoría.

Ahora que me va algo mejor académicamente, que mi memoria en la que nunca confié demasiado, parece serme fiel, que puede que vaya más o menos a clase pero estudio todos los días (y si nos ponemos a contar... desde noviembre, porque tuve el primer examen en diciembre), pues me he dado cuenta de que, hasta cierto punto, era una utopía. Sí, he renunciado a cosas. O al menos a la vida anárquica. Ahora tengo un día a la semana para ensayar con la guitarra, otro para quedar con alguien a quien tenga muchas ganas de ver, el resto de las tardes, estudiar. Organizarme me sirve para "estar". Que es algo más profundo que el simple hecho de estar físicamente en un sitio, quiere decir que te estás enterando de lo que ocurre a tu alrededor, que eres capaz de disfrutarlo o de centrarte en una tarea :) Y todo es más productivo. Lo recuerdas mejor. Lo vives.

Dejo un ratito cada noche para estar a solas conmigo misma. A veces cae una serie, otras sigo leyendo la novela de turno y recordar el placer de leer que con tanta intensidad vivía antes y que había dejado olvidado, es importante para mí.

Leo y repaso cosas que veo en prácticas, porque eso me recuerda lo que es estudiar con vocación, con interés, haciéndote preguntas realistas, enfocándote a la realidad que será ser médico y responder a las verdaderas preocupaciones de tus pacientes y las tuyas propias. Que no es lo mismo que estudiar a golpe de calendario. Eso me ayuda a sentirme centrada.

Y, por las mañanas, mientras desayuno, me pongo las noticias en la radio, que he descubierto que es muy diferente que verlas por la tele, que en la radio dicen mucha más información y me da la sensación de que son más críticos. Y, por algún extraño motivo, cuando estoy en estado zombie con el café en la mano, me hipnotizo con la radio y me acuerdo de la mayoría de las cosas que dicen. Así que, al fin, también vuelvo a estar conectada con "el mundo" y sé lo que está ocurriendo, ¡al menos tengo una idea!

Y eso, que como bien dice la química, que encierra verdades filosóficas ocultas xD, todo es un constante flujo de caos y equilibrio, una y otra vez. Cada nueva variable desencadena el nuevo caos y, tras cada caos, nace un equilibrio más rico que el anterior. O al menos más vigente, para sobrevivir.

Esta semana algo me dejó pensando. Una paciente con trastorno de ansiedad, depresión y fibromialgia, entró llorando a la consulta diciendo que en su trabajo "todo el mundo le hace la vida imposible" y que no es capaz de ser feliz. No dormía bien, no se concentraba en nada, tenía la sensación de estar "empezando una demencia". Es lo que pasa cuando todo te preocupa y todo es "importante". Objetivamente no lo será, pero ella lo vivía así.

Por eso lo realmente importante es empezar desde abajo. Estar bien tú. Y adaptarte. Y no huir. Enfrentar las pequeñas batallas del día a día. Y no caer en el "autoengaño" de que las cosas están bien como están y huir es mejor. Al final todo se paga más caro.

Y eso, que no quiero enredarme en mis neuras. Prefiero vivir "peligrosamente" y tratar de esforzarme, de ser responsable de mi propia vida y, sin miedo, admitir que me equivoco, que a veces he hecho algo mal o que en un determinado momento necesito un respiro, para seguir, con ganas, energía y los objetivos claros.

Ay... cuánto dan de sí las noches insomnes. Pero bueno, este es un pequeño compendio de las cosas que me han estado dando vueltas en la cabeza últimamente :)

Besitos y ¡a vivir! Lo importante siempre es ser feliz.

Fionna Apple - Why try to change me now?