Asomo la cabeza entre mis folios de apuntes para decir... ¡sigo viva!
Un examen más y tendré un respiro veraniego. Luego vendrá septiembre, pero bueno, será un ritmo constante que no frenético, como ahora.
Viernes examen, luego ¡¡fin de semana!! A quemar el estrés (o diluirlo...) y pasarlo bien que, ahora que me fijo, parece que va saliendo el sol otra vez :D
Y para acabar... ¡¡aprobé!! Adiós bichitos (al menos la mitad de la asignatura, que era de lo que nos examinábamos) si tengo suerte, las bacterias ya son historia.
(Giant Microbes, una de las ilusiones de mi vida, ¡quiero uno!... o varios)
Un poquito de todo (para no variar).
Parece que hace siglos que terminé los exámenes de junio... ¡pero no! aún estamos a principios de julio.
Sin embargo, en este tiempo ha transcurrido, primero, una semana playera sacándole el lado positivo a la mini-ola de calor, que sirvió para romper radicalmente con la fase estresante (y ya demasiado larga) de los exámenes.
Luego vino el "chip concierto", volver a ensayar, a darle vueltas al repertorio, descubrir, con alegría, que el trabajo de los anteriores se conserva de alguna manera ("esto es como montar en bicicleta"), ser mimados por nuestro promotor vocacional y el día del concierto, lo que se esperaba como un gran interrogante respecto a público, acabó siendo parecido a los anteriores, hogareño, gente cercana y algunos recién llegados. Nada más ver las caras conocidas y ese pequeño puñado de mesitas, se me fueron quitando las mariposas que me habían amenazado desde que me levanté. Bien :) Primer concierto sin nervios, ¡vamos progresando!
Y, desde entonces, me he sumido en el mundo de los "bichitos", que tanto se me han atragantado para, por fin, tratar de cogerles el truquillo y hasta cariño si hace falta. No, no quiero suicidarme cogiendo una infección polimicrobiana, tengo examen de Microbiología. Y eso ha vuelto a romper mi dinámica de vacaciones (aunque me escapo cuando me sale un plan, un poquito :) ).
Ya, por último, me ocurrió un Expediente X en la biblioteca ("llevo observándote desde hace tiempo... ¿qué estudias? ¿dónde? ¿qué edad tienes?..." y un largo etcétera, rallannnnnte). La gente es muy sociable, pero sin un cierto halo de naturalidad (y con el exceso de preguntas personales) se envuelve de un aire oscuro que me invita a inventarme una vida alternativa xD
Pero bueno, aquí estoy, sana y salva, calmada y feliz, a mi manera, dentro de mi mundo extraño. Me voy con mis piratillas de La Isla del Tesoro.