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miércoles, 15 de febrero de 2012

Plasticidad neuronal


Plasticidad nos hace pensar en la plastilina, en algo que podemos coger y moldear, ir cambiando su forma según queramos. Pues la plasticidad neuronal es eso, la capacidad que tiene nuestro cerebro de "cambiar", de adaptarse al medio, de aprender cosas nuevas.

Este es uno de los campos más activos de investigación en neurología actualmente y, también, el "eslabón perdido" entre la neurología y la psicología y psiquiatría. Tanto es así, que le valió el premio Nobel a Eric Kandel en el año 2000.

Explica cómo, por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual puede funcionar. Que no somos "sólo" lo que somos ahora, que por los motivos adecuados y con ilusión, podemos aprender cosas nuevas que nos complementen y nos conviertan en personas más felices que puedan comprender cada vez mejor el mundo que les rodea y sus relaciones con los demás.

Las neuronas son células. Tienen un tamaño minúsculo, solo visibles al microscopio (al menos las del ser humano, las de los calamares llegan a tener 1 mm de diámetro). Pero lo que las hace tan especiales es que tienen muchos "brazos", llamados axones, que les permiten relacionarse unas con otras. Es aquí donde está la clave. Nuestra inteligencia y nuestra adaptación al mundo dependen de la gran "red neuronal" que hay en nuestro cerebro, de la complejidad de sus relaciones entre sí y no de la cantidad de neuronas. Y al aprender cosas nuevas ellas se relacionan más y mejor entre sí, haciendo la red más tupida.



De todo esto se desprenden algunas cosas curiosas:

  • La estimulación temprana en niños con retraso mental o algún problema en su desarrollo (entre 0-6 años) permite que su inteligencia aumente mucho y puedan integrarse de forma normal o casi normal.
  • Seguimos aprendiendo toda la vida, aunque el envejecimiento cerebral al final lo va haciendo más lento.
  • Podemos ser "lo que queramos ser". Es cuestión de motivación. Las ganas de aprender algo es lo que lo relacionará con la base, nuestra personalidad, convirtiéndonos en personas más ricas y complejas. Podemos convertir lo que nos hizo daño en la oportunidad de "ver más allá", permitiéndonos superar traumas y pérdidas a lo largo de la vida.
  • La actividad mental y física y las experiencias estimulantes e interesantes para nosotros protegen a nuestro cerebro del envejecimiento.
  • Según un estudio reciente que comparaba ancianos músicos con no-músicos, la música protege también frente al envejecimiento del cerebro y potencia la memoria y el lenguaje.

En fin, que la plasticidad neuronal explica la importancia de la rehabilitación en pacientes psiquiátricos, la educación en niños con problemas de aprendizaje y, muy importante, que podemos dar mucho más de nosotros mismos de lo que creemos. Se trata de no autolimitarnos ya que pensar que "es posible" nos abre la puerta a aprender mucho sobre nosotros y los demás, descubriendo un mundo más grande y estimulante.


"El estudio y, en general, la búsqueda de la verdad y la belleza conforman un área donde podemos seguir siendo niños toda la vida" (A. Einstein, 1979)


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De interés:

La música tiene impacto en el envejecimiento cerebral (picar)

Eric Kandel: el cerebro, la conciencia y la memoria (picar)


BSO: Primavera - Ludovico Einaudi


jueves, 12 de enero de 2012

Esquizofrenia paranoide

(¡Primer post por petición!)

Aclaración: aunque creo que todos lo saben (como indico en el margen derecho de la página), no soy médico aunque estoy en mi último año. Tengo, eso sí, un especial interés por la psicología y la psiquiatría, y escribo posts fundamentados en lo que se sabe hoy en día, leyendo cositas y tratando de simplificar lo más posible a un nivel práctico, para ustedes. Es una labor divulgativa pero no sustituyo la función de un profesional (médicos, psicólogos, psiquiatras). Solo trato de ayudar un poco con consejos e información que les puedan resultar lo más útiles posible. :) Dicho esto, continuamos.

¿Qué es la esquizofrenia?

Para empezar lo más importante es entender a qué nos enfrentamos. Es muy importante, tanto para el enfermo como para la familia, entender de qué se trata para enfrentarse al problema.

"La esquizofrenia es una enfermedad crónica y deteriorante que se caracteriza por alteraciones del pensamiento, la conducta y el lenguaje. El paciente con frecuencia tiene una apariencia extraña, descuida su aspecto físico y se muestra retraído socialmente. En la fase psicótica se produce una pérdida de contacto con la realidad, predominando los delirios y alucinaciones, mientras que en las fases prodrómica y residual, a pesar de haber otros síntomas, se puede preservar un correcto juicio de realidad. Es muy llamativa la alteración de la afectividad (inapropiada, aplanada) y la preservación de la memoria y de la orientación."

Hay una mezcla de síntomas "positivos" (cosas que antes no hacía o pensaba y ahora sí) y "negativos" (cosas que deja de hacer: habla menos, está menos sociable, ha dejado hobbies que tenía, etc...). Los delirios y alucinaciones son síntomas positivos. Son los síntomas más frecuentes en la esquizofrenia paranoide (hay otros tipos de esquizofrenia que varían en sus síntomas y sus proporciones).

Delirio:
idea fija, que no es real y que esa persona cree con total firmeza a pesar de que se le demuestre que es mentira. La mayoría de nosotros somos capaces de admitir que, bueno, "a lo mejor no es así pero creo que sí...". En un delirio esto no pasa. Los hay de varios tipos según de lo que traten (de grandeza, de persecución, de perjuicio -cree que le quieren hacer daño-, etc...)

Alucinaciones: son
percepciones falsas. Sensaciones creadas por su propio cerebro. Sin embardo, el paciente (o nosotros, si nos pasara) las percibe con total claridad, como reales. Pueden ser auditivas (voces, ruidos), visuales, táctiles... Las más frecuentes son las auditivas. Le producen mucha inquietud y ansiedad y no puede evitar oírlas. Pueden tomar forma de críticas, juicios, órdenes, etc...

¿Quién tiene la culpa de que tenga esquizofrenia?

Nadie, es una enfermedad orgánica, lo cual en medicina quiere decir que no es causada por el ambiente (a diferencia de otras). Hay una alteración en la manera de funcionar de su cerebro, en el equilibrio de sus neurotransmisores. No se debe a traumas, ni a su familia, ni a una situación especialmente estresante de su vida. No hay culpables.
Ha sido demostrado por estudios de imagen del cerebro y estudios epidemiológicos (estadísticos) que trataron de relacionarlo con distintos modelos de familia.

¿Hay tratamiento?

Sí lo hay. Es crónica, eso quiere decir que seguirá siendo esquizofrénico, pero el tratamiento es muy importante. ¿Por qué? Porque disminuirá la frecuencia de sus síntomas, su ansiedad, le ayudará a integrarse en su entorno y valerse por sí mismo, a ingresar con menos frecuencia y, respecto a la familia, a manejar mejor la situación y así, a su vez, ayudarle.

¿En qué consiste?

El tratamiento que mejores resultados ha tenido para disminuir el número de recaídas o brotes es la combinación de:

Antipsicóticos: fármacos que tratan de disminuir los síntomas positivos. Son más eficaces en la esquizofrenia paranoide que en otros tipos de esquizofrenia porque en esta predominan los síntomas positivos (delirios, alucinaciones...).

Y terapia familiar: se ha demostrado que
un ambiente familiar con "altos niveles de emoción expresada" es más estresante y aumenta las recaídas. Así que la mejor manera que tiene la familia de ayudar a su familiar está encaminada a disminuirla.

La emoción expresada (lo que no hay que hacer) consiste en:
-Criticismo: tanto en el contenido (desagrado y molestia) como en la entonación de lo dicho.
-Hostilidad: tipo más extremo de comentario crítico, que implica una evaluación negativa generalizada hacia la persona o un rechazo manifiesto del paciente.
-Sobreimplicación emocional: refleja una respuesta emocional exagerada y desproporcionada del familiar; intentos, por parte del familiar, de ejercer un control excesivo sobre la conducta del paciente, hace referencia a la desesperanza, el autosacrificio, sobreprotección y manifestación emocional intensa.

(Desesperanza: tristeza, pesimismo negativo. Autosacrificio: coste emocional de la familia por la enfermedad. Sobreprotección: sentimientos de compasión hacia el enfermo y la excesiva permisividad; manifestaciones emocionales intensas: lloros, sollozos, etc.).

Se tratará de identificar en uno mismo los momentos en los que se cae en estas formas de actuar para, poco a poco, irlo frenando y cambiar la forma de tratar a su familiar. Lo ideal es hacerlo en consulta o grupo, con un psicólogo, en terapias familiares (si el recurso está disponible), si no, al menos ser conscientes de esto para tratar de irlo mejorando. Al igual que con el triángulo de la dependencia, esto también se aprende :)

Se trata de una situación muy estresante para los familiares, que no saben cómo ayudar, que a lo mejor no entienden la enfermedad y se sienten profundamente tristes o incluso amenazados. A través de la información, comprender en qué consiste la esquizofrenia y en qué actitudes son más positivas para tratar a su familiar, pueden ir mejorando. Es muy importante no sobreproteger, porque el afectado debe ir aprendiendo las habilidades útiles del día a día para integrarse y poder ser más independiente. Ese es el trabajo de los programas de rehabilitación psiquiátrica.

Actitudes positivas: (lo que sí hay que hacer)

Calor: manifestaciones de empatía, comprensión, afecto e interés hacia el paciente.
Comentarios Positivos: expresiones de aprobación, valoración o aprecio del paciente o de su conducta.

Y, además de esto, enfocar la situación con una actitud de esperanza. Celebrar los pequeños logros que se vayan alcanzando en su mejoría y su integración. Y continuar.

¿Cómo hago para que no se crea sus delirios y alucinaciones?

Para empezar: tú no tienes la culpa, es la enfermedad.

Lo único que puede frenarlos, a veces totalmente, a veces en parte, es la medicación. Puedes hablar con él o ella con calma, sin darle la razón tampoco: "bueno, eso no es cierto", pero no puedes aspirar a convencerle. Trata de tomártelo con la mayor filosofía posible y que se tome su tratamiento siempre que le toque (su psiquiatra puede ofrecerle varias opciones para evitar olvidos, etc.).

El estigma y la normalización.

Esta enfermedad sigue la regla de los tres tercios: la tercera parte se integran bien en la vida diaria, otra tercera de forma intermedia (necesitan algo de ayuda) y, un tercer grupo, no lo logra y puede necesitar residencias a largo plazo.

El estigma es el siguiente enemigo (después de la misma enfermedad) de su integración en sociedad. La población no entiende bien en qué consiste la esquizofrenia, tienen miedo y creen en diversos mitos y, así, se dan situaciones de exclusión social (les cuesta encontrar trabajo, un alquiler en el que vivir, etc...). Es importante informar para aumentar la comprensión y favorecer un trato más respetuoso, digno y tranquilo hacia ellos.

Lo que nos lleva a la normalización. Su ambiente debe ser lo más normalizado posible y sus conductas también. Se tratará de potenciar las habilidades que conservan (gestionar el dinero, higiene, cortesía, etc.) y entrenarles para adaptarse lo mejor posible al mundo en el que viven, de forma individualizada para cada caso (recordemos que la gravedad varía entre una persona y otra, así que el nivel de exigencia también variará). Además de tratarles con cariño, calma y respeto, sin hostilidad, crítica o rechazo abierto. Lo ideal es que se rodeen de su círculo familiar (aunque no siempre sea posible).

Conclusión:

La esquizofrenia es una enfermedad que supone un cambio radical en la forma de ser y de actuar de una persona, que antes estaba bien. Cambia su relación con la familia y sus demás seres queridos y éstos sufren por ello. Sin embargo, la causa es orgánica, no tienen la culpa y tampoco pueden hacer que desaparezca sólo cambiando su trato con el paciente.

Se trata de asumir una situación que no es fácil, con el mayor optimismo y paciencia posibles, de que se tome el tratamiento, visitar al psiquiatra (que es quien se lo pondrá, quien le habrá diagnosticado y seguirá su proceso) y aprender a tratar al paciente con cariño y suavidad, a pesar de sus reacciones extrañas y del estrés que les produce, para aportarle apoyo, porque sufre. Es la enfermedad, no él (o ella) quien le hace pensar esas cosas y estar así de raro.

Para acabar: preguntar siempre los recursos que tienen a su alcance. Si hay rehabilitación psiquiátrica en su comunidad autónoma (si la necesitara), recursos a través de los servicios sociales (ej: cuidadores), si les cuesta que se tome la medicación consultar con su psiquiatra, etc... Y, a pesar de todo, aunque esté enfermo, que pueda ir conociendo (aunque sea un poquito) lo que le pasa para que sepa que esas pastillas y esas terapias son para estar mejor. Que pueda implicarse en su salud. Y el cuidado del cuidador: turnarse con otros familiares, contratar a alguien, desconectar de vez en cuando y no perder de vista que también tienes necesidades y acumulas estrés.
Cuídate.

Esto es todo, ¡¡un montón!! Como siempre, espero haber despejado dudas y orientado hacia algunas soluciones. ¡Besos!

De interés:

Red FEAFES (picar)
Directorio de asociaciones de profesionales y familiares de enfermos crónicos de salud mental. Reúnen recursos para ofrecer apoyo a las familias, cursos de integración, programas para encontrar trabajo, psicólogos, etc... En este enlace hay un directorio por comunidades autónomas (España) para que cada cual acceda al que le quede más cerca y se ponga en contacto con ellos para ver la ayuda que le pueden ofrecer :)

Medline (picar)
Una explicación corta de en qué consiste la esquizofrenia.

La rehabilitación psicosocial en pacientes con esquizofrenia crónica(picar)
Un artículo más extenso y técnico sobre lo que se puede hacer para favorecer su integración desde los servicios sociales y de salud. Para los más curiosos, el sector sanitario y los psicólogos.

Voces en la cabeza (picar)
Una página muy completa que aporta información médica fiable y útil a familiares, enfermos esquizofrénicos y médicos y psicólogos. Además de foros y espacios para compartir experiencias y buscar ayuda.