sábado, 19 de marzo de 2011

Territorial


Es extrañamente refrescante ser territorial.

Como un animalillo que busca sentirse a gusto, que no sabe si quiere que eso realmente ocurra, si le apetece, que observa con recelo, evalúa, olisquea y luego decide. ¿Lo hago o no?

Que no se lanza a los brazos de lo que sea, que se protege, que se cuida y por eso pone un poco las normas, negocia, o dice que no.

Puede que la diferencia esencial sea que estás tomando el mando.

Y eso, es refrescante.


Tulsa - Estúpida







PD. la entrada anterior iba un poco de una mañana inquietante en consulta de trauma, con un inicio turbulento (paciente agresiva -verbalmente- que la tomaba absolutamente con todo el mundo, con diagnóstico previo de trastorno bipolar, seguritas en medio...), la doctora lo manejó genial, con guardia 24 horas ese mismo día, la enfermera estaba tensa, los seguritas cerca y sí, sobrevivimos. Es que esta profesión a veces es temeraria. Pero como no quedó como quería, por respeto a mi psiquiatra interior, y a todas las personas que tienen otro tipo de problemas, prefiero no dejarla publicada. Que no quiero "estigmatizar" de más los trastornos psiquiátricos, que no todo el mundo es igual ni a todos les da por ahí :)

4 comentarios:

blue dijo...

es bueno saber que sobreviviste... ;)

MDoc dijo...

=O Me alegra saber que estás viva!
Si es que ya no sabes lo que te vas a encontrar por el hospital...

Farera dijo...

Enriquecedor, te hace sentir(TE), fundamental para decidir lo que quieres, :P

Mar dijo...

@blue: sí, todos nosotros xD

@MDoc: xDDD, ya ves!! es una profesión de riesgo, lo parezca o no...

@Farera: parece que sólo tú te has fijado en el resto :) pues sí, porque a veces se pasan temporadas "anestesiada" que siempre son más largas de lo que merecen, besos!