Que se acerca, sube, rompe, vuelve a bajar.
Este ha sido un verano raro. Raro en muchos sentidos.
A veces me planteo si no soy yo, que exagero demasiado y, una vez más, me dejo llevar por mi exceso de intensidad. Pero qué se le va a hacer, esa es mi manera de procesar la realidad y, una vez pasado el temporal, todo parece caer en el lugar correcto. Y, ¿por qué no? como decían en psicología, un cambio de vida, o de trabajo, es todo un reto que puede salir fatal o genial y que, inevitablemente, implica un proceso de adaptación.
De este septiembre (y el curso que viene también claro) depende que acabe la carrera el curso que viene, o no.
En el caso de la primera posibilidad tendría, además, que pensar en cómo me preparo el MIR, ¿a distancia o en academia? ¿tendré el dinero? ¿qué opción me conviene más? Y después de todo eso, inevitablemente, pienso en que entonces la vida "happy" de estudiante se esfumará y tendré que aparcar a un lado la música.
Si ocurriera la segunda, podría matar el tiempo de mi año light trabajando a media jornada como médico (si tengo la suerte, como algunos compañeros), componer algo y luego, cuando los 6 meses de la cuenta atrás comenzaran, empezar a preparar el MIR.
Y otra cosa. ¿Qué especialidad? Eso sí que me tiene confundida. De momento creo que sólo cogeré un servicio que sepa que voy a disfrutar de verdad en el rotatorio libre y esperaré a que las ideas vayan cogiendo forma por sí solas. Al fin y al cabo eso ya es el final del proceso. Y como dicen por ahí "si te gusta de verdad la medicina, te gustará lo que elijas, no hay solo una posibilidad".
Y eso... que necesito unas vacaciones. A ver si huyo de la ciudad después de los exámenes de septiembre para ser más yo y estar menos loca xD
Este ha sido un verano raro. Raro en muchos sentidos.
A veces me planteo si no soy yo, que exagero demasiado y, una vez más, me dejo llevar por mi exceso de intensidad. Pero qué se le va a hacer, esa es mi manera de procesar la realidad y, una vez pasado el temporal, todo parece caer en el lugar correcto. Y, ¿por qué no? como decían en psicología, un cambio de vida, o de trabajo, es todo un reto que puede salir fatal o genial y que, inevitablemente, implica un proceso de adaptación.
De este septiembre (y el curso que viene también claro) depende que acabe la carrera el curso que viene, o no.
En el caso de la primera posibilidad tendría, además, que pensar en cómo me preparo el MIR, ¿a distancia o en academia? ¿tendré el dinero? ¿qué opción me conviene más? Y después de todo eso, inevitablemente, pienso en que entonces la vida "happy" de estudiante se esfumará y tendré que aparcar a un lado la música.
Si ocurriera la segunda, podría matar el tiempo de mi año light trabajando a media jornada como médico (si tengo la suerte, como algunos compañeros), componer algo y luego, cuando los 6 meses de la cuenta atrás comenzaran, empezar a preparar el MIR.
Y otra cosa. ¿Qué especialidad? Eso sí que me tiene confundida. De momento creo que sólo cogeré un servicio que sepa que voy a disfrutar de verdad en el rotatorio libre y esperaré a que las ideas vayan cogiendo forma por sí solas. Al fin y al cabo eso ya es el final del proceso. Y como dicen por ahí "si te gusta de verdad la medicina, te gustará lo que elijas, no hay solo una posibilidad".
Y eso... que necesito unas vacaciones. A ver si huyo de la ciudad después de los exámenes de septiembre para ser más yo y estar menos loca xD
Domingo astromántico - Love of lesbian (con Zahara)