lunes, 5 de diciembre de 2011

How to save a life

Porque la vida a veces es un poco como eso, una mezcla de hospital y vida personal, amigos, atracciones fatales, salir cuando puedes a tomarte una caña y volver a ver el lado brillante de la vida, aprender cosas en las prácticas y sentirte súper motivada y, otras veces, simplemente filosófica o algo triste/impactada porque hay realidades ajenas difíciles de digerir e incluso de manejar (¿qué le digo?¿cómo se lo digo?¿hago algo?¿qué hago?).

Sea como fuere, cuando pienso en estas cosas a la vez llego una y otra vez a la misma conclusión: pensamos demasiado. No me refiero al contexto del hospital/trabajo (porque claro, ahí hay que pensar) pero creo que me siguen. Nos preocupamos por tonterías, consideramos que nuestros problemas son cosas realmente muy poco importantes, pensamos mucho en el "análisis de consecuencias" de las cosas que hacemos en lugar de dejarnos llevar, ser un poquito "irresponsables" a veces y hacer lo que nos da la gana no está tan mal. Porque la vida, aunque lo perdamos de vista constantemente, es cortita.

Ahora he vuelto a prácticas (hace una semana) en urgencias. Me encanta. Eso sí. Una mezcla más o menos balanceada de enfermedades que necesitan atención inmediata, algunas cosas realmente urgentes y diferenciales amplios mezclados con algunas enfermedades nada urgentes y sencillitas de manejar. Y, la gran diferencia, que al ser urgencias te encuentras con el pico álgido de ansiedad y estrés que produce la enfermedad, el momento de angustia y dudas, que puedes aliviar (y que no deja de ser la función de urgencias: descartar/tratar patología urgente) y que te exigen tanto a nivel humano como profesional. No sé, me gusta, me gusta...



The Bright - Soundtrack







PD. claramente, esto es una reflexión personal :) hay personas que necesitan bajar un poco a la tierra para no echarlo todo por la borda, otras que necesitan lo contrario.

3 comentarios:

J. dijo...

Enhorabuena Mar; estoy segura de que tu madera es buena...serás una excelente médico... Un abrazo chicharrero

Anónimo dijo...

Que te tranquilicen e informen cuando vas a urgencias es fundamental, es un momento tan jodido que el buen trato que recibes es lo que más agradeces. Ojalá todos los médicos y médicas fueran como tú.
PD: Marcela con problemas para firmar.

Campanilla dijo...

Ojalá siempre se encontrara uno gente como tú... Llegas preocupado, angustiado, por alguien a quien acompañas al hospital, o por tí misma... Y una mano suave y experta es lo que necesitas. Besos Mar.