miércoles, 7 de noviembre de 2012

El edificio más importante: autoestima y autoconfianza.

 La psicología es amplia, compleja. Hay muchos temas que tratar, muchas vertientes, maneras distintas de hacer lo mismo. Tipos variados de psicoterapias, incluso psicólogos que al seguir psicoterapias diferentes parecen no estar de acuerdo en varios aspectos. Pero si hay algo de lo que muy pocos dudan es de que lo más importante de todo es el autoestima. El amor a uno mismo. Y que la falta de ella (por los motivos que sean: problemas familiares graves, traumas infantiles, falta de entrenamiento en la infancia, demasiado castigo, demasiada negligencia...) tiene consecuencias fatales. Con frecuencia es el origen de depresiones, ansiedad, trastornos de personalidad y familias disfuncionales.

Así que si tú, lector o lectora, quieres trabajar algo de tí, empezar a hacer ejercicios de este tipo, usarte como conejillo de indias para mejorar tu vida a través de la psicología, este es tu post.

Y para los que estén aquí por interés profesional, sanitarios y sanitarias, no olviden nunca que una buena autoestima equivale a calidad de vida. ¡No todo iba a ser orgánico!

La autoconfianza es una sensación de certeza, de control. Simplemente se trata de sentirte segur@ completamente sobre algo. Sobre tus habilidades, hacia dónde te diriges o tu físico, por ejemplo. Es imposible disfrutar de la vida con una sensación de inseguridad constante, porque nos lleva a preguntarnos constantemente cosas sobre nuestro futuro (¿qué pasará? ¿y si...?), sobre nuestro pasado o sobre nosotros mismos (¿valgo lo suficiente?¿estoy a la altura?). Vamos a dividirla en tres capas, como un átomo: superficie, estilo de vida y núcleo. Trata de pensar cuál es tu punto más débil. Y no olvides que todas son importantes: sentirte bien contigo, hacer proyectos y explotar tus habilidades y, además, proyectar eso hacia el exterior para que tenga resultados reales y usarlo así, además, en tu favor.

Capas:

1ª. Capa superficial. "Lo que el mundo ve"
  • Posturas, manos.
  • Expresión facial.
  • Voz.
Es la única capa que se puede fingir. Se trata de usar todos estos recursos para atraer interés sobre lo que decimos, para transmitir esa solidez y confianza en nosotros mismos. Subir la voz y hacer gestos contundentes con las manos para enfatizar, bajarla y hablar algo más lento para atraer atención sobre algo más "delicado", movernos y desenvolvernos con la espalda recta sin agachar la cabeza (un gesto de miedo o sumisión), ser capaces de mantener la mirada cuando sea adecuado (¡¡tampoco hace falta volvernos "psicópatas aparentes" mirando fijamente sin pestañear!!) y sin temor. Sonreír más. En general, ser conscientes de lo muchísimo que transmitimos con la combinación de estos tres elementos: agresividad, miedo, inseguridad, alegría, tristeza, poder... y usarlo en nuestro favor. Detectar en qué puntos flaqueamos. Ser capaces de mostrar al mundo lo que tenemos (los elementos de la siguiente capa), hablar de eso con seguridad, porque realmente son cartas de nuestra baraja personal.

2ª. Capa del estilo de vida y sistema de creencias.
  • Familia
  • Pareja
  • Amigos
  • Habilidades (aprender un idioma, aprender a tocar un instrumento, deportes que practicas, etc...)
  • Profesión, nivel económico.
El peligro de una sola fuente, la fuente se convierte en la identidad: yo soy mi relación, si la pierdo lo pierdo todo. Yo soy mi profesión: si la pierdo, lo pierdo todo. Yo soy mi familia: si mis hijos se independizan lo pierdo todo, etc...
Ejercicio: diversificar. Aprende cosas nuevas, profundiza en los conocimientos sobre tu trabajo, apúntate a clases de algo, lee, haz deporte, ve al gimnasio... lo que más te apetezca. Es coger el hábito de "mejorarte a tí mism@" y hacer cosas variadas. No permitir que una sola fuente te absorba por completo (dedicarte exclusivamente a tu familia, renunciar a todo por tu pareja o por tu trabajo). Es una fase que requiere tiempo. Pero merece la pena.

3ª. El núcleo.
  • Autoestima. ¿Cuánto te quieres a tí mism@?
Es lo único que queda cuando lo pierdes todo. Es un balance (positivo o negativo) que hacemos de todo lo que somos. El autoestima fluctúa con el día a día y puede verse dañada por no cuidarnos lo suficiente, una época de mucho estrés, una ruptura amorosa... conviene mimarla, tenerla presente y fortalecerla constantemente.

Independientemente de las demás capas, nivel de autoestima = nivel de calidad de vida. Cuanto peor sea, mayor será el nivel de insatisfacción, menos podrás disfrutar de lo que te rodea, de lo que tienes, de lo que eres. Es el motivo de que personas que supuestamente "lo tienen todo" (famosos con dinero a raudales, belleza, que saben moverse, que conocen a mucha gente...) acaben deprimidas o incluso suicidándose. Dan una imagen genial al mundo pero, por dentro, pueden sentirse profundamente infelices.

Ejercicios:
1. Espejo: Mirarte al espejo y ser capaz de decir "esta es la mejor persona que conoceré nunca, mi mejor amig@, quien nunca me abandonará". Conseguir hacerlo honestamente, en serio, sin reírte. Eso sí, las primeras veces pasará. No importa, sigue intentándolo. Y no olvides que sólo estás tú con el espejo, no hay nadie más y, ¿por qué no?¿por qué no ibas a ser tú la persona más importante de tu propia vida? Nadie puede saber lo que sientes, lo que puedes hacer y lo genial que eres tan bien como tú.

2. La Lista: escribir las cosas que aprecias de tí mism@. Y, además, día a día dedícate a encontrar más cosas que de verdad te gustan de tí. Y añádelas a la lista. Reléela, alárgala y, sobre todo, hazla con honestidad. Paciencia, no importa que sea corta al principio.

La verdadera autoestima consiste en apreciarnos, de verdad, honestamente, al 100%, a nosotros mismos. No tiene que ver con arrogancia ni con compararnos con otras personas ni con sentirnos superiores. Sino con querernos. Sin lugar a dudas y bajo cualquier circunstancia. Que si un día hay un tsunami y lo perdemos todo, este nivel de autoconfianza pueda seguir ahí y sea el cimiento para reconstruir nuestas vidas. Será nuestra fuente de energía en las situaciones difíciles y, además, una vez elaborada, nos convierte en personas más generosas. Una persona sin autoestima tiende a ser egoísta porque busca esa visión positiva de sí mismo en el exterior y toma esa energía de otras personas. Pero no es así como funciona (aunque pudiera parecer más fácil).

Es la capa más importante de todas y, también, la más difícil de conseguir. Por eso, si no sabes por dónde empezar, siempre elige esta. Una vez lo logres, ya está. Todo lo demás se volverá muchísimo más fácil.



Todas las capas son importantes: si falla la 3ª eres infeliz, si falla la 2ª por mucha imagen que tengas serás como una cáscara vacía ("no hay nada más allá de lo que se ve") y, si falla la 1ª, no conseguirás logros externos gracias a todo lo que eres. Serás como un tesoro escondido que tiene muchísimo que ofrecer al mundo pero no sabe (o no se plantea) hacerlo.

Muchos ánimos, mucha constancia y mucha energía. De verdad que no hay nada más importante y que reporte tantos beneficios en la vida, dentro de la psicología, como esta combinación entre autoestima y autoconfianza. 

¡Hasta pronto!

3 comentarios:

BlackZack dijo...

Me encanta el post porque pones esos ejercicios muy útiles. Voy a ponerme por obra hacerlos porque nunca vienen mal :D

¡Me encantan estos posts! (Te comparto en FB y te twitteo :P)

Mar dijo...

Sí :) cositas sencillas para "reconducir" un poco, que en este mundo loco y rápido nunca está de más. ¡Montón de gracias!

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
ecos
de
la
tarde
callada
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
MAR

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...




ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE LABERINTO ROJO LEYENDAS DE PASIÓN, BAILANDO CON LOBOS, THE ARTIST, TITANIC SIÉNTEME DE CRIADAS Y SEÑORAS, FLOR DE PASCUA …

José
Ramón...